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La bolsa del maestro

Jesús de Nazaret atravesaba una vez un pueblo, acompañado de sus discípulos. Cuando la gente empezó a interrumpirle con palabras desagradables, él respondió rezando por su felicidad y bienestar. Al observar esto, uno de sus discípulos le preguntó: “Maestro, ¿por qué oras por esta gente? ¿No te ofenden sus palabras?”. Y a esto Jesús respondió: “Solo puedo gastar lo que tengo en mi bolsa”1.

Los verdaderos místicos son el perfume de Dios sobre la tierra. Son la fragancia de la auténtica humildad y la compasión amorosa, y vienen entre nosotros para que despertemos del sueño de la existencia física y realicemos la verdad. Estar en presencia de un maestro verdadero es conocer la paz y ver el amor en acción.

Sin embargo, a veces las enseñanzas de estos bondadosos mensajeros de la verdad se malentienden o se malinterpretan y se consideran una amenaza. Esto ha sucedido en múltiples ocasiones a lo largo de la historia. Jesucristo, Hazrat, Mansur, Sarmad, Gurú Arjan Dev, y Gurú Tegh Bahadur fueron todos perseguidos por aquellos que temían su mensaje. Mirando hacia atrás, es difícil entender por qué alguien lastimaría a seres tan compasivos y humanos cuyo único propósito en la tierra es redimir almas indefensas y brindar luz y amor al mundo.

Uno pensaría que los seres humanos, que gozan de una inteligencia superior y la facultad exclusiva de discernir, habrían aprendido de los errores del pasado. Pero siglos después, poco ha cambiado. Los críticos siguen calumniando, juzgando y condenando mientras que los místicos, fieles a su naturaleza, siguen respondiendo con la misma amabilidad amorosa.

Hay una historia muy conocida de un maestro zen que vio a un escorpión ahogándose en un lago. Mientras el maestro intentaba salvarlo, el escorpión le picó y volvió a caer al agua. El maestro intentó por segunda vez salvar al escorpión, pero de nuevo le picó. Un discípulo que observaba toda la escena le preguntó al maestro: “¿Por qué te molestas en salvar a esta criatura cuando sabes que te va a picar?”. El maestro respondió: “Está en la naturaleza del escorpión picar, y está en mi naturaleza ayudar”. Entonces, tomando una hoja, el maestro sacó al escorpión del agua y le salvó la vida2.

Así que, ¿cómo responden los maestros de Sant Mat a sus detractores? ¿Cuál es el contenido de sus bolsas?

Durante años, los calumniadores decían: “¿Por qué una organización espiritual necesita adquirir tanto terreno? ¿Por qué hay tal ambición de 'hacer crecer' RSSB? ¿Por qué no centrarse en el propósito original del sendero?”.

Durante la maestría de Hazur Maharaj Ji, cuando los satsangs se celebraban en toda la India, el sangat era relativamente pequeño. El número de personas que venían al satsang oscilaba entre 15 000 y 100 000. Por tanto, en aquellos días, RSSB alquilaba espacios para celebrar los satsangs.

Durante los últimos 25 años, a medida que el sangat crecía, RSSB comenzó a construir sus propias infraestructuras, creando instalaciones capaces de atender a grandes multitudes. Utilizando la sede de Dera Beas como referencia, cada centro tendría el mismo modelo estandarizado que consistiría en grandes cobertizos que podían utilizarse para el alojamiento del sangat por la noche y luego como un lugar de satsang por la mañana; instalaciones de cocina equipadas para preparar grandes cantidades de alimentos, amplias instalaciones para servicios y baño, extensas instalaciones de estacionamiento en el recinto y servicios de primeros auxilios. Se tuvo cuidado especial en que todas estas provisiones estuvieran situadas dentro de los límites de la propiedad cerrada de la Sociedad, para no causar ninguna perturbación a otros ocupantes de las cercanías.

Cuando estas propiedades comenzaron a tomar forma, la Sociedad recibió muchas ofertas generosas para alquilar sus locales para eventos públicos y ferias locales, etc. Pero RSSB rechazó estas propuestas sin perder de vista su objetivo: proporcionar un acceso conveniente para que el sangat asista al satsang –el punto de partida de la búsqueda espiritual– con un propósito secundario de proporcionar una potencial ayuda en caso de desastre.

Ya que el desarrollo de tan enormes infraestructuras requiere administración y gestión, uno podría preguntarse: ¿de dónde consigue RSSB los cientos y miles de sevadares que sirven al sangat del maestro con disciplina y dedicación?

Los sevadares son los hijos espirituales del maestro que han asistido a la escuela de entrenamiento para el servicio desinteresado durante años. Seva o servicio desinteresado es una plataforma que permite a cada discípulo practicar el ser un buen ser humano. Es un ejercicio que ayuda a purificar la vasija de la mente. El seva exterior fomenta la humildad en el corazón del discípulo, lo que a su vez facilita la práctica interior y el seva real: la meditación. Como escribió el místico sufí Hakim Sana'i: “El camino por el que debes viajar consiste en pulir el espejo de tu corazón”3.

La felicidad y la satisfacción interna que uno obtiene al ofrecerse sin expectativas de alabanzas o recompensas no puede compararse con nada en el mundo. Ninguna cantidad de dinero puede comprar este sentimiento que surge de la experiencia personal. Y es este sentimiento el que motiva a cada sevadar a volver a por más seva.

Hoy en día, el sangat que asiste a los programas de satsang designados por el maestro en toda la India oscila entre 40 000 en Hyderabad y Jamshedpur hasta 400 000 en Indore. Y todos los centros disponen de capacidad para acomodar al sangat invitado y proporcionarles el confort y la cobertura de todas las necesidades básicas, lo que les permite centrarse en sus necesidades espirituales.

Y con tales infraestructuras establecidas en todo el país, se pudo disponer de un extraordinario apoyo a los gobiernos locales y a la avalancha de humanidad que luchaba durante la pandemia del covid-19.

Cerca de 250 de los centros de RSSB en todo el país se convirtieron en refugios e instalaciones de aislamiento donde los trabajadores migrantes desamparados fueron cálidamente recibidos y atendidos por cariñosos sevadares, como preciados huéspedes en su propia casa.

RSSB también estableció grandes medidas para preparar comida para todos los hambrientos y necesitados. La Sociedad proporcionó los ingredientes, preparó y suministró los alimentos, y la distribución se organizó a través de las administraciones locales. Hasta ahora, se han distribuido más de 24 millones de paquetes de comida en un período de 30 días, en 19 estados de todo el país. Y más de 22 000 sevadares se ofrecen como voluntarios diariamente para realizar este gigantesco esfuerzo.

Nadie, ni siquiera dentro de la administración de RSSB, podía ver el panorama completo. Esta era la visión de los maestros de RSSB: que cada estado tuviera un refugio que pudiera servir para las necesidades del espíritu y del cuerpo, como y cuando fuera necesario, para beneficiar a todos los hijos del Padre supremo, sin importar su estatus, comunidad o procedencia. Hoy en día, vemos el fruto de su previsión que ha tardado décadas en desarrollarse. Como dijo Baba Ji en una entrevista televisiva con el Primer Ministro Modi: “En el futuro también, todo lo que tenemos pertenece al sangat, y para el sangat nuestras puertas siempre permanecerán abiertas”.

Aunque el deber principal de un maestro verdadero es conectar las almas con el Shabad y luego llevarlas fuera de este mundo de vuelta a su hogar original, también tienen otra finalidad. Como leemos en El sendero de los maestros, la misión de los maestros es…

...traer luz y amor al mundo para que no solamente sus discípulos, sino todos los seres humanos, el mundo entero, pueda beneficiarse con ello. Esto es parte de su trabajo secreto. Nadie puede seguirle en las cámaras secretas de su retiro y ver todas las características de la gran labor que está haciendo. Su trabajo especial es para sus discípulos, pero también trabaja para toda la humanidad… En el mundo entero no hay un solo ser vivo que no reciba beneficio del maestro4.

El Gran Maestro dijo una vez que un verdadero ser humano siente compasión y tiene un corazón amoroso por la humanidad5. Los maestros verdaderos personifican la mejor de todas las cualidades humanas. Son la luz del mundo y aunque utilicen el lenguaje para comunicar sus enseñanzas, son sus acciones las que hablan. Son sus acciones las que nos ofrecen un vislumbre del contenido de su bolsa: amor y compasión sobrehumanos. El maestro budista tibetano del siglo XIX, Patrul Rinpoche, dijo esto sobre el maestro:

Como un navegante, nos traza infaliblemente la ruta hacia la liberación y la omnisciencia. Como una lluvia de néctar, extingue el fuego de las acciones y emociones negativas. Como el sol y la luna, irradia la luz del Dharma y dispersa la espesa oscuridad de la ignorancia. Como la tierra, pacientemente soporta toda la ingratitud y el desánimo, y abarca en la amplitud de su mente la inmensidad de la perspectiva y la acción. Como el árbol de los deseos, es la fuente de toda ayuda en esta vida y toda la felicidad en la siguiente6.

  1. An Answer of Jesus, paraphrased in The Way of the Sufi, Idries Shah p. 69
  2. Zen 2.0 Eastern Solutions for the Western World, Javier Guillem (paraphrased)
  3. The Walled Garden of Truth: The Hadiqa; tr. David L. Pendlebury. Citado en The Spiritual Guide, Volume 2, p. 209
  4. El sendero de los maestros, Julian Johnson, p. 206
  5. Philosophy of the Masters, Vol. 2, p. 119
  6. The Words of My Perfect Teacher, by Kunzang Lama’i Shelung; tr.by Padmakara Translation Group, ed. Kerry Brown and Sima Sharma. Citado en The Spiritual Guide, Volume 2, p. 67