Deja que la luz brille - RSSB Satsangs & Composiciones

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Deja que la luz brille

Continúa arañando, deshaciendo y tallando,
  la pared de piedra que bloquea tu camino.
No descanses ni un segundo, hasta que expires tu último aliento.
Aun el peor de los esfuerzos es mejor que quedarte dormido,
  Pues el Señor ama nuestro esfuerzo, ansiedad y lucha1.

Rumi describe una verdad profunda: que nuestra mente se comporta como un grueso muro de piedra formado por el ego, los apegos mundanos, los deseos y el karma que bloquean el camino del alma, impidiendo que regrese a Dios. Para atravesar este muro de mente y ego, necesitamos una poderosa herramienta espiritual que nos ha sido entregada por un santo verdadero vivo: el don del Nam. Esta herramienta es el poder creativo del universo que sostiene toda la creación. Cuando la utilicemos, meditando cada día con el máximo esfuerzo y constancia, alcanzaremos el tercer ojo, romperemos el muro y experimentaremos la dicha, el amor y el resplandor del Shabad, la forma radiante del maestro. Y nos daremos cuenta de que la divina trinidad de Dios, Shabad y nuestra alma están dentro del templo del cuerpo humano.

Esto es lo que quiere decir Maharaj Sawan Singh cuando nos dice:

La corriente del sonido es una ola del océano de la espiritualidad, del cual el alma es una gota. El océano, la ola y la gota son de la misma naturaleza. Los tres son uno. Si el alma capta la corriente y la sigue puede alcanzar su destino, el océano; y al fundirse en el océano, puede convertirse en el océano2.

En la iniciación, el maestro sitúa su forma radiante en nuestro tercer ojo y es consciente de todos nuestros pensamientos, palabras y acciones. Él quiere que meditemos y nos reunamos con él allí, en el centro del ojo, para que experimentemos un despertar espiritual interno y desarrollemos una relación espiritual con él. Sabe que todo este proceso supone un gran esfuerzo, y percibe nuestra frustración, pero también sabe que nuestro avance espiritual está a la vuelta de la esquina. Puede suceder en cualquier momento. Así que nos dice que no nos rindamos, que sigamos meditando, porque ya casi hemos llegado; el Shabad siempre está a nuestro alcance. Maharaj Jagat Singh nos da palabras de aliento y guía:

Todos somos receptores de una inmensa gracia. Nacemos como seres humanos, los únicos que tienen la capacidad de realizar a Dios. Tenemos un maestro verdadero que nos ha concedido el don del Nam y que viene a morar permanentemente en el centro del ojo de cada discípulo. Ahora es evidente que nuestro deber es cumplir con sus instrucciones, desarrollar un amor y una devoción constantes, y de ese modo obtener la recompensa de la dicha eterna. “En la unión del alma con el Shabad está la felicidad; en la realización de Dios, la bienaventuranza”3.

Esta es una historia sobre como dejar que brille nuestra luz interior:

Un padre llevó a su hija de siete años, que recibía clases de canto, a ver a un gran cantante lírico actuar en un concierto benéfico. Mientras estaban sentados en el auditorio, el padre vio a unos amigos en el pasillo de al lado y se acercó a saludarlos. Su hija, mientras tanto, se levantó de su asiento y se dirigió al área detrás del escenario, movida por la curiosidad. Cuando se apagaron las luces, el padre regresó a su asiento y se dio cuenta de que su hija había desaparecido.

En ese preciso instante se abrió el telón, los focos iluminaron el escenario y él se sorprendió al ver a su hija de pie frente al micrófono. Ella empezó a cantar la canción góspel “This Little Light of Mine, I'm Gonna Let It Shine”.

En ese momento, el famoso cantante lírico, con su esmoquin y un porte distinguido, salió al escenario y le susurró al oído: “No te detengas, sigue cantando.” Ambos de la mano, cantaron la hermosa canción espiritual que comienza: “Esta pequeña luz que tengo, la dejaré brillar…”. Al finalizar, se miraron, sonrieron e hicieron una reverencia al público. El público de pie les dedicó una ovación durante cinco minutos. Lo que los conmovió fue ver a esa joven inocente entonando una alegre melodía y al famoso cantante de ópera, un maestro en su oficio, utilizando su potente voz para acompañarla, sin eclipsarla, fundiendo su voz con la de ella en su amor por la música. Fue mágico.

De manera similar, nuestras almas cantan alabanzas a Dios a través de la práctica diaria de meditación. El Shabad Gurú, en su forma radiante, responde acercándose y uniéndose a nosotros en el tercer ojo. Juntos, nuestra alma y el Shabad Gurú cantan con una sola y maravillosa voz de amor y anhelo que es escuchada y se celebra hasta en nuestro hogar espiritual en Sach Khand.

¿Qué es nuestra alma? La clave está en el nombre: S-O-U-L (sound of universal love). El sonido del amor universal. Nuestra alma, el sonido del amor universal, es una gota del océano divino de Dios. Y la infinita riqueza espiritual del Nam – la corriente del sonido, la corriente audible de la vida – es nuestro derecho de nacimiento, nuestra herencia. El maestro custodia nuestra riqueza espiritual. Pero somos responsables de mantener el cuerpo y mente puros y prepararnos para recibir la riqueza espiritual siguiendo el estilo de vida de Sant Mat.

Llevar el estilo de vida Sant Mat, con la gracia del maestro y nuestro esfuerzo, sienta la base para que podamos dedicarnos ahora a purificar la mente y el cuerpo. Este estilo de vida incluye cuatro votos que contraemos en el momento de la iniciación:

  1. Seguir una dieta lacto-vegetariana. Comemos para sobrevivir, pero elegimos comer de forma consciente, compasiva y responsable. El cuerpo es el templo del Dios vivo, así que dejemos de tratarlo como un cementerio de animales muertos. Esto beneficia a nuestra alma ya que aligeramos nuestro karma al abstenernos de quitar vidas.
  2. Abstenerse de bebidas alcohólicas, drogas que alteran la mente y productos derivados del tabaco, porque estas sustancias dañan la mente, el cuerpo y el alma al provocar adicción.
  3. Ser una buena persona, lo que incluye abstenerse de mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Basta con tener pensamientos positivos, decir palabras positivas y realizar acciones positivas, para estar en el buen camino hacia ser una buena persona.
  4. Meditar durante dos horas y media todos los días.

Así es como mejor podemos servir al maestro y complacerlo: obedeciendo su mandato, que es meditar en el Nam según las instrucciones de un maestro verdadero vivo. Según Rumi:

Trabaja unos días y luego ríe el resto de tu vida.
¿Por qué ponerse este vendaje? Tu cabeza está bien.
Primero esfuérzate al máximo, y luego ríndete a su voluntad.
Ten fe en él y confía en su obra.
Ser perezoso es como dormir entre ladrones.
Un pájaro que se queda dormido acabará asesinado.
Renunciar es como dormir. No te duermas en el camino.
Sigue adelante sin parar hasta que llegues a la puerta de su hogar4.

Las redes sociales son una industria basada en “mírame” y buscan captar tu atención. Los creadores de contenido nos están sirviendo comida basura para la mente, procesando nuestro pensamiento como si fuera comida rápida, lo que hace que nuestros pensamientos sean superficiales, artificiales y vacíos. Todos los videos, podcasts y publicaciones se convierten en voces falsas en nuestra cabeza difíciles de silenciar. Mientras tanto, la inteligencia artificial está modelando e influyendo silenciosamente en nuestras elecciones y acciones.

Sin embargo, podemos recuperar nuestra atención, despejar nuestra mente y desarrollar un pensamiento claro meditando diariamente según las instrucciones de un santo verdadero vivo. Cuando hacemos esto, algo mágico comienza a suceder. La mente se calma al saborear el dulce néctar del Nam. Comienza a disfrutar de la meditación. Se convierte en nuestra amiga, nuestra aliada. Pasa del FOMO – miedo a perderse algo – por estar siempre conectados, al JOMO– alegría de perderse algo – al disfrutar de nuestro tiempo sin conexión.

Maharaj Sawan Singh nos dice:

Me pides un mensaje. El mensaje es que desarrolles el poder de retirar, a voluntad, la atención de los objetos externos y del cuerpo físico, y que la concentres en el foco del ojo. Entra en el mundo astral, contacta con la forma astral del maestro, fúndete profundamente en él, conviértelo en tu compañero, coge la corriente del sonido, cruza los planos de la mente y alcanza tu eterna mansión espiritual en sach khand para que acaben tus vagabundeos por los mundos de la mente y la materia. Hazlo ahora, mientras estás vivo. Esta es la finalidad de la vida humana5.

En este mundo digital en el que vivimos ahora, este mundo acelerado de teléfonos inteligentes, relojes inteligentes, Facebook, Instagram, TikTok, etc, le da a la mente una gran ventaja sobre nosotros, porque ahora conoce mejor nuestras debilidades, miedos e inseguridades. La mente experimenta “fatiga del seva” con nuestra práctica diaria al meditar; es decir, pierde el entusiasmo, el aprecio, la gratitud y la pasión. Esto genera bloqueos mentales de diálogo interno negativo, por ejemplo: “No puedo meditar. Sigo quedándome dormido. Esto es demasiado difícil. No está funcionando. No veo ningún resultado”. La mente quiere que nos quedemos en la cama, que nos demos media vuelta a la hora de meditar, que sigamos durmiendo y permanezcamos como esclavos de los sentidos. Cuando esto sucede, es el momento de mantener un diálogo interno positivo y actuar. Podemos decirnos: “Cualquier meditación es buena meditación. ¡Levántate, el maestro te espera! ¡La práctica es progreso! ¡El esfuerzo cuenta, levántate! ¡Muéstrale al maestro lo agradecidos que estamos!”.

Soami Ji Maharaj pone este ejemplo sobre la importancia de la práctica espiritual diaria:

“Si se le dice a alguien que no sabe nadar que nade cuando está a punto de ahogarse, no podrá nadar, sino que se hundirá. En cambio, si se tira al río a alguien que haya aprendido a nadar desde la infancia, no se ahogará... El bhajan y el simran se practican durante toda la vida solo por este motivo: para no olvidarlos en ese momento (el momento de la muerte). Por lo tanto, hay que practicar el Nam de tal manera, que no lo olvidemos ni siquiera cuando nos movemos o hablamos”6.

Por tanto, aquí está la pregunta que solo tú puedes responder. En el momento de tu muerte, ¿te hundirás o nadarás? Necesitamos estar listos, para no tener que prepararnos. Se logra dominando el arte de morir cada día práctica través de la meditación y el simran incesante para poder hacer una transición tranquila en el momento de la muerte.

Aquí, hay otra pregunta. ¿Es posible experimentar una muerte feliz? La respuesta es “¡Sí!” Una muerte feliz es una muerte para la que estamos bien preparados. En el momento de la iniciación, el maestro nos dio todo lo necesario para prepararnos cada día, de manera que cuando llegue el momento de abandonar el cuerpo, estemos listos, y nos encontremos en un estado de paz y alegría interior. Entonces podremos liberarnos de nuestra conexión con el cuerpo, desprendernos de todos los apegos mundanos y volver felices con el maestro de regreso a nuestro hogar espiritual.

Recuerda esta sencilla verdad. Si meditas, morirás. Si no meditas, morirás. Es mejor meditar y morir en vida para eliminar para siempre el miedo a la muerte. El simran incesante es una práctica poderosa que debemos dominar. ¿Por qué? Porque lo que haces frecuentemente se convierte en parte de ti. El simran repetido con frecuencia se convierte en el ritmo que impulsa tus pensamientos y acciones diarias, y enfoca la mente al meditar y en el momento de la muerte.

Fuimos creados para un propósito superior. Hemos sido diseñados por Dios para alcanzar la plenitud espiritual, creados para el éxito espiritual. Hemos sido dotados con las semillas de la grandeza espiritual. No necesitamos esperar el momento perfecto para recordar a Dios. Podemos hacer que cualquier momento, cada momento sea perfecto recordando el nombre de Dios a través de la práctica del simran continuo porque ese flujo de simran, la repetición de los cinco nombres sagrados, nos conecta con la presencia del maestro en nuestro interior.

¿Cuánto tiempo se tarda en alcanzar el hogar espiritual? Ese camino no se mide en tiempo ni en distancia. Cuanto más elevamos nuestra vibración de amor, más cerca estamos de nuestro destino. Necesitamos meditar para perdernos en el amor por Dios. Y cuando nos hayamos sumergido por completo en Dios, entonces habremos llegado a la meta.

Es importante recordar que en este preciso momento, el Shabad – las olas del amor incondicional de Dios – fluyen a través nuestro. Su presencia está viva en nuestro interior y su voz nos llama fervientemente para que regresemos a casa. Es hora de abrir de par en par las puertas de nuestro corazón y entrar en el abrazo divino de Dios. Juntos, con fe inquebrantable y el maestro a nuestro lado, abriremos un camino de regreso a nuestro hogar espiritual, donde el alma, la esencia del amor universal, se fundirá con Dios para siempre.


  1. Meditación viva, p. 56.
  2. Joyas espirituales, carta 34.
  3. La ciencia del alma (Extractos de discursos).
  4. Discourses of Rumi, translated by A.J. Arberry. London: John Murray Ltd, 1961.
  5. Joyas espirituales, carta 89.
  6. Sar Bachan Prosa.