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Más allá de los juicios

Ram Dass, un maestro espiritual americano dijo:

Cuando sales al bosque y miras los árboles, ves muchos árboles diferentes. Algunos están torcidos, otros son rectos, otros de hoja perenne y otros de otra clase. Y miras el árbol y lo aceptas. … Entiendes por qué es así. Entiendes que no recibió suficiente luz, y por eso se volvió de esa manera. Y no te emocionas por ello. Simplemente lo aceptas. Aprecias el árbol.

En el momento en que te acercas a los seres humanos, pierdes todo esto. Y constantemente repites: “Tú eres demasiado esto, o yo soy demasiado lo otro”. Esa mente que juzga aparece. Por eso practico convertir a la gente en árboles. Lo que implica apreciarlos tal como son1.

Nuestra mente, si la dejamos sin control en piloto automático, automáticamente juzga a los demás. Y no solo a los demás, sino especialmente a nosotros mismos. ¿Cuál es la alternativa a este juicio constante? La aceptación total. Qué ejemplo tan precioso de esa aceptación nos ofrece Ram Dass: simplemente observar los árboles. Les permites ser como son, torcidos, rectos, lo que sea. Dejas que sean lo que son sin juzgarlos, y los aprecias por lo que son.

En Sant Mat, nuestro objetivo final es vivir en la voluntad de Dios. Ser capaces de vivir en la voluntad de Dios significa que no debemos juzgar: ni a los demás, ni a nosotros mismos, ni tampoco las circunstancias. Intelectualmente entendemos que Dios es omnisciente y todopoderoso; por lo tanto, todo lo que sucede es su voluntad y por lo tanto, es bueno. Como dijo el Gran Maestro: “Ten la certeza de que todo lo que ha sucedido, sucede, o sucederá, es por su voluntad”2.

Maharaj Charan Singh ha dicho que vivir en la voluntad de Dios significa ser receptivo a la gracia del Señor y aceptar nuestro destino con una sonrisa. Así es como él describe ser receptivo a la voluntad de Dios:

Ser receptivo al amor del Padre en nuestra vida diaria, aceptar lo que nos da incondicionalmente, sin dudarlo, sin juzgarlo. Aceptar con gratitud lo que nos da, porque nunca hace nada mal. Si no estás presente, ¿cómo puedes juzgar lo que está mal o lo que está bien? Nos daremos cuenta de que nosotros no existimos, solo existe él. Lo que venga de él, lo aceptaremos con alegría, con gratitud. Ni siquiera diferenciamos entre lo que está bien y lo que está mal, porque el que diferencia, ya no existe. Nos hemos fundido en el Padre3.

La cita de Ram Dass sobre no juzgar nos da una idea de cómo podría ser vivir en la voluntad de Dios. Imagina que realmente dejas que todo sea como es: una aceptación y apreciación puras. ¡Qué maravillosa y pacífica manera de vivir sería! ¿Por qué es tan fácil dejar que los árboles sean como son, pero tan difícil permitir que otras personas sean como son? De todos modos, ¿qué es el juicio? Esto es lo que Hazur nos dice al respecto:

Juzgamos a los demás cuando creemos que somos superiores y los demás inferiores a nosotros. Pensamos que somos seres humanos mucho mejores y los demás una clase inferior de seres humanos … Naturalmente el propósito de la meditación es eliminar el ego. Cuando puedes eliminar el ego, entonces no te sientes superior a nadie … Entonces empiezas a ser consciente de cuál es tu verdadero ser, de tu insignificancia. Cuando llega esa toma de conciencia, ya no vemos seres humanos, vemos su luz en todos los seres humanos. Nos volvemos humildes ante el Padre4.

Maharaj Sawan Singh explica que los santos nunca nos juzgan. Ellos miran más allá de nuestra condición externa y solo ven nuestro potencial espiritual interior, nuestro verdadero ser.

Un verdadero maestro puede, con una simple mirada, descubrir nuestra condición interior. Entonces nos instruye según nuestra condición. Cuando alguien lo visita, él puede ver la condición interna del visitante como si esa persona estuviera encerrada en un frasco de cristal trasparente, pero lo mantiene en secreto5.

El Shabad está en todo. Cuando dirigimos nuestra conciencia hacia el interior y percibimos el Shabad, empezamos a entender la locura del yo y la unidad de todo. Comenzamos a comprender que todo es la voluntad de Dios; que todo es exactamente como se supone que debe ser. Esa comprensión se completa cuando nuestra conciencia trasciende la mente, cuando escapamos de la separación, tristeza y soledad del mundo del yo, y vemos al Señor dentro de nosotros y de todas las personas.

¡Menuda libertad sería esa! Aceptación total. Apreciación total. Amor total.

Hasta entonces, disfrutemos de los árboles. Y vayamos hacia el interior, con aquel que facilita el camino hacia nuestra casa: “Cuando él considere que es el momento adecuado para dar, dará. Él te espera en el foco del ojo y hace que el camino sea más fácil para ti”6.


  1. www.ramdass.org. "On Judging Yourself Less Harshly"
  2. Maharaj Sawan Singh, El amanecer de la luz, carta 64
  3. Maharaj Charan Singh, Spiritual Perspectives, Vol. I, #294
  4. Ibid., #319
  5. Maharaj Sawan Singh, Philosophy of the Masters, Vol. V, p.250
  6. Maharaj Sawan Singh, El amanecer de la luz, carta 66