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Despierta

Lo único seguro de la vida cuando nacemos, es que moriremos algún día.
Con la crisis pandémica actual, la muerte es un hecho conmovedor que aparece en las noticias como nunca antes habíamos visto. Podemos conectarnos a diario para ver el número de víctimas que ha habido, o para escuchar las predicciones sobre cuánto tiempo durará este trastorno en nuestras vidas. Se ha convertido en una plaga de sonidos, gráficos y actualizaciones que nos dejan confusos, abrumados e inquietos. Nos preguntamos si todo volverá a ser como era antes, y si no, nos preocupa cómo será el nuevo mundo. Independientemente de cuál sea nuestra edad o estado de salud, es una llamada urgente de atención para que seamos conscientes de nuestra propia mortalidad.

Despierta, oh hombre,
Deshazte de tu letargo;
Mantente en alerta en tu interior, y obtén el chintamani
La excepcional joya que cumple los deseos1.

Con tantos de nosotros en un confinamiento impuesto por el gobierno, se nos presenta la maravillosa oportunidad de reflexionar sobre todo aquello que cada día vivimos apresuradamente y dejamos de lado en nuestras vidas “normales”. Podemos examinar cuales son nuestras prioridades en la vida frente a cuáles deberían de ser nuestras prioridades espirituales. ¿Coinciden? ¿Cómo podemos reorganizar nuestras vidas para estar en consonancia con lo que queremos? ¿Tenemos la valentía para hacer cambios, para presionar el botón de reinicio? ¡Por qué no hacer de esto un momento fortuito mientras estamos atrapados en el santuario de nuestras casas! Nuestros maestros y las enseñanzas nos han preparado para esto. ¿No deseamos que el día tenga más horas? Pues bien, es como si ahora se nos hubiese concedido el regalo del tiempo para hacer meditación adicional e intensificar el simran. Usemos sabiamente estos pensamientos sobre la muerte como una motivación positiva, una clara llamada a la acción.

Hermano, cuán cambiante es la vida,
Y aún no he desentrañado sus secretos.
¿Qué hacer? Ningún método me ha funcionado.
Ahora he decidido buscar refugio en el maestro2.

Como seguidores de este sendero de amor, en épocas difíciles (así como en tiempos de felicidad) sabemos qué hacer. Tenemos el remedio, la panacea para todas las dolencias: la meditación. Despertar, para nosotros significa despertar nuestro ser espiritual que ha estado preso de la mente durante muchas vidas. Significa sacudir nuestras rutinas para hacer que la meditación sea nuestra principal prioridad. Es esencial, durante este tiempo de tanta incertidumbre, hacer nuestro trabajo espiritual regularmente; esto nos proporcionará la calma y el equilibrio necesarios para superar todos los desafíos a los que nos enfrentamos, no solo durante esta actual crisis de salud, sino durante toda la vida en general.

Como Baba Ji proclama a menudo: “¡Solo hazlo!”. Siéntate y haz tu meditación. Hazla con amor, con sinceridad y con calma. Cierra los ojos. Quédate en la oscuridad con la repetición constante de los cinco nombres sagrados. Escucha el sonido sagrado y aférrate a él a toda costa, puesto que el Shabad es el manantial del despertar espiritual, la inestimable joya que hay en el interior.

Con total seguridad la muerte nos llegará un día. Estemos preparados.


  1. Kabir Sahib, The Weaver of God’s Name, p. 379
  2. Sar Bachan Poesía (Selecciones), p. 163