Descargar | Imprimir

Lugar para 2.000 filósofos

(Traducción de The Peace Arch News, Canada, 16 de Mayo, 2007) — Muchos voluntarios tienen fe en un gran proyecto.

En una cafetería larga y baja, Sukhdev Bhanbra bebe unos sorbos de té con leche en una taza de metal.

Vestido con un chaleco naranja fluorescente y casco, charla y se ríe con otros seis hombres, un breve descanso tras un día largo de trabajo.

Cuando se acaben el té regresarán a su trabajo por una pasarela exterior, con el canto de petirrojos en sus oídos.

Voluntarios como Bhanbra han pasado siete años construyendo un centro de estudios enorme en 29 Avenue y Calle 176 para miembros de Radha Soami Satsang Beas (RSSB), una filosofía mística hindú que combina el sijismo, hinduismo y cristianismo.

Mientras trabajan, se imaginan a los cientos, quizás miles, que se congregarán en esta extensión de 50 acres de tierra de cultivo, para enseñar, aprender y meditar.

El año que viene, se completará el centro.

Ha sido un largo recorrido para Bhanbra, ahora de excedencia de su empleo en el sector de la construcción para trabajar de voluntario a tiempo completo, pero la labor es gratificante.

“Todos aquí están haciendo lo mejor que pueden,” dice el residente Surrey.

Pero a diferencia de Bhanbra, muchos de los voluntarios en la categoría de mayores de 80, tienen empleos a tiempo completo y ninguna experiencia en la construcción, un desafío para el gerente de construcción John Pope.

Un ingeniero profesional Pope, que ejerce durante la semana, dedica sus fines de semana a formar a médicos y a abogados a cavar zanjas, colocar tuberías y fijar clavos.

“El resto del mundo está realizando proyectos de ejecución rápida. Este es un proyecto de ejecución lenta,” dijo Pope.

A veces el ritmo pone a prueba su propia paciencia, especialmente cuando se compara con el crecimiento acelerado del resto de la península. Como consuelo, se recuerda que la Catedral de Salzburg en Australia tardó más de 200 años en construir.

“En comparación con eso, estamos haciéndolo bastante bien,” dice sonriendo.

Pero los dos edificios no podían ser más diferentes.

En lugar de una fachada de mármol, el centro es sencillo y robusto, líneas claras sin arco ni ornamento.

No hay una cruz ni una medialuna en el tejado. No hay retratos de Buda ni Vishnu ni Jesucristo adornando las paredes.

Edificios bajos agrícolas están posicionados a la entrada del centro en el número 176 de la calle. Un camino de grava redondea la librería, serpenteando por la cafetería y el núcleo-una caja de hormigón de 900 metros cuadrados con capacidad para 2.000.

Bhanbra dijo que el grupo quería que el centro armonice con la zona circundante, ofreciendo un lugar tranquilo a los miembros, para meditar y escuchar los discursos.

“Es un lugar bonito, verde y silencioso,” dijo Bhanbra.

“Hemos sido muy cuidadosos con la estética,” añadió Pope. “Queríamos que pareciese algo rural.”

En comparación con abuelos como el hinduismo, RSSB es un niño pequeño en el escenario religioso.

Iniciado en el Norte de la India en 1891 por Soami Shiv Dayal y Jaimal Singh Ji Maharaj, tiene dos millones de seguidores a nivel mundial, unos 700 de ellos en el área metropolitana.

Los seguidores creen que pueden conectar con Dios a través de la meditación, una dieta vegetariana y absteniéndose de drogas y alcohol.

Pope, quién se crio en la iglesia de Escocia y conserva un ligero acento escoces, insiste que RSSB no es para nada una religión, sino una filosofía, ya que no requiere que los miembros sigan reglas ni que renuncien a sus creencias.

En cambio, RSSB se centra en los elementos que todas las religiones tienen en común – por ejemplo, la creencia de llevar una vida moral.

Estas similitudes son más interesantes para los seguidores cristianos, islámicos, budistas, sijs, hindúes y judíos que sus diferencias, dijo Pope.

“Esto es lo que atrae a muchos profesionales. Las respuestas se encuentran en el interior,” dice él. La semilla de RSSB fue sembrada en Vancouver en los años 60, cuando unos pocos miembros comenzaron a reunirse en el centro comunitario del oeste de Vancouver, posteriormente mudándose al centro comunitario de Vancouver de Mount Pleasant.

A lo largo de los años, los seguidores han incrementado, pero los miembros no tienen donde celebrar reuniones más grandes.

“Siempre hemos tenido la idea de tener nuestro propio lugar,” dijo Pope.

En 1999, el grupo adquirió 50 acres en el sur de Surrey con donaciones acumuladas a lo largo de un periodo de 30 años, y comenzó a construir en el 2000.

La congregación tiene intención de celebrar reuniones semanales en el nuevo centro a partir del año que viene.

Pope, que vive en Belcarra, dice que espera que 400 personas - de Vancouver, Surrey y Langley - acudan, aunque el centro puede acomodar hasta 2.000.

El año pasado, el grupo alquiló el auditorio el colegio de Surrey’s Pacific Academy para su congreso de verano, que atrajo a 1.500 personas.

El proyecto ha costado $6 millones por ahora, pero Pope calcula que el precio hubiese sido el doble en el caso de haber contratado a un equipo de construcción.

El director de construcción de Surrey, Nick Marach dijo que la cuidad permite a trabajadores voluntarios en proyectos de construcción, siempre y cuando estos sean supervisados por ingenieros cualificados. Inspectores de la ciudad han visitado el lugar de obra en varias ocasiones, dijo.

“No he escuchado ninguna voz de alarma. No es como si estuviesen trabajando de forma libre en absoluto.”

Para Bhanbra, la construcción del centro ha sido una oportunidad de hacer amistades y hacer algo bueno para su comunidad- un aspecto importante tanto de su creencia Sij como de RSSB.

“Hemos invertido todo lo que tenemos en este proyecto,” añadió Bhanbra. “el resto está en manos de quien ya sabéis.”