Unido al amado
En su amor me visto,
y con su amor, él me ama.
Porque yo no habría sabido cómo amar al Señor
si él no me hubiera amado.
Pues ¿quién puede conocer el amor,
sino aquel que es amado?Amo al Amado, y mi alma lo ama;
y donde está su descanso, allí estoy yo también.
Y no seré un extraño ante su puerta,
porque no hay reserva
en el Altísimo y Misericordioso.He sido unido a él,
porque el amante ha encontrado al Amado.
Y porque amo a Aquel que es el Hijo,
yo también llegaré a ser hijo.
Pues quien se une al Inmortal,
también se vuelve inmortal.
Y quien se deleita en el Viviente
participa de su vida.Este es el Espíritu del Señor,
que no conoce engaño,
y que enseña a los hombres a conocer sus caminos.
Sed, pues, sabios, comprended y estad vigilantes.
¡Aleluya!
Las Odas de Salomón. (Oda 3)