Reflexiones
Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.
La Biblia. Jn. 10:37-38
Para los amantes del Señor su única religión es el amor. Ellos no se atan a ninguna religión en particular. Únicamente creen en la religión del amor, que solo surge del interior, nunca del exterior. Así que para ellos no tiene importancia si vamos a una iglesia, a un templo o a una mezquita. Su único interés es el verdadero anhelo y el amor y la devoción por el Señor. Y eso viene con la práctica espiritual.
M. Charan Singh. Perspectivas espirituales, vol. I
Todas las hojas de un árbol, su fruta, etc., son el resultado de sus raíces. Similarmente, toda percepción y realización se deriva exclusivamente de la devoción a un guía espiritual. (…) Recibiremos el logro de todas nuestras aspiraciones, cuando tengamos la debida devoción por nuestro guía espiritual.
Budismo: Camino al nirvana