Una elección individual
De todos los santos que han venido al mundo desde tiempos inmemoriales, ninguno ha venido a fundar una nueva religión o credo.
Todos han traído el mismo mensaje. Todos han predicado la misma Verdad. Todos han enseñado el mismo sendero…
Desafortunadamente… las enseñanzas se tergiversan y se superponen con las concepciones de mentes limitadas, incapaces de captar su ‘verdadera esencia’.
M. Charan Singh. Citado en Una llamada al despertar
A medida que el sangat ha ido creciendo –actualmente ya suman millones–, la estructura organizativa requerida para satisfacer las necesidades básicas del sangat ha tenido que hacerse más grande y compleja. De la misma manera, se necesitan más edificios e instalaciones en los centros donde se reúne el sangat para satsang. La propiedad, como sabemos por la historia de la humanidad, inevitablemente conlleva aspectos relacionados con el dinero y el poder.
Para muchos de nosotros la idea de que Sant Mat se convierta en una organización social más que en una espiritual es aterradora. Un futuro en el que todo aquello de lo que hemos dependido para nuestro sustento espiritual se convierta en algo sin vida es una pesadilla. ¿Por qué este temor?
Ante el crecimiento del sangat, nos preguntamos si el peso de la burocracia y las posesiones enterrarán el núcleo espiritual de Sant Mat bajo una capa de jerarquía y convenciones sociales.
No obstante, podemos tener esperanza.
Si pensamos profundamente en esto, nos daremos cuenta de que la elección de Sant Mat como camino puramente espiritual es una decisión que cada uno de nosotros tomamos individualmente. Sant Mat es un camino que se recorre dentro de uno mismo.
Si nos iniciamos, asistimos a satsang, hacemos seva pero no hacemos la meditación, básicamente, actuamos como miembros de una organización social.
Sin embargo, si diariamente hacemos la meditación, cumplimos con los votos que tomamos en el momento de la iniciación y seguimos implícitamente la guía del maestro vivo, estamos siguiendo un sendero espiritual universal. Si seguimos las instrucciones del maestro estamos en un sendero místico. Independientemente de lo que hagan los demás, estamos en el camino espiritual de Sant Mat.
El poder de convertir Sant Mat en una organización únicamente social no está en las manos de la organización. No es, tan siquiera, una decisión hecha –consciente o inconscientemente– por la acción colectiva del sangat. Es una elección que cada uno de nosotros hace todos los días cuando decidimos si nos sentamos o no, cuando le dedicamos el tiempo y meditamos como se nos indicó en nuestra iniciación.
La pregunta no está ‘ahí fuera’ sino más bien ‘aquí’. Es nuestra decisión, una decisión personal de cada uno de nosotros.
Sant Mat, la práctica de la Verdad, por sí misma no puede ser otra cosa que lo que es. Sant Mat significa el camino de los santos. Es un camino interior, un modo de vida demostrado por los iluminados que en su esencia ha permanecido inalterado desde tiempos inmemoriales, incluso cuando las enseñanzas universales de los santos se han expresado de diferentes maneras de acuerdo con las necesidades cambiantes de los seres humanos en diferentes épocas y diferentes partes del mundo.
Una llamada al despertar
… el sendero espiritual requiere algo más que valores morales. Requiere entrenar a la mente para que se enfoque, contemple y escuche el Shabad. Mientras que la moralidad es fundamental para desenvolvernos en el mundo físico, el camino espiritual requiere que nuestra consciencia se eleve a un nivel superior para poder experimentar la realidad que se encuentra más allá de los planos físico y mental.
Una llamada al despertar